Estas viendo poemas de la Categoria: "Poemas Cristianos".
Septiembre 15, 2010 a las 13:00 pm
Dios palabra bendita,
que encierra poder y soberanía
a todo aquel que lo pronuncia,
con el corazón día a día,
para tener una esperanza
en el alma y el corazón,
porque las bendiciones
son como un bálsamo
que cura hasta las más grandes
y dolorosas heridas,
aunque dios no se mira
pero su bendita misericordia
se puede sentir en nuestras vidas.

Autor: Mauricio “Maury” Olivares
Septiembre 12, 2010 a las 20:36 pm
Celestial espíritu de mi amor divino,
tu que hieres con toda la sutileza del mundo,
lléname de paz y de tu fragancia suave,
en lo más profundo de mi alma,
porque ya soy parte de ti y tu de mí,
porque gracias a tu misericordia
rompiste las cadenas que no me dejaban ver,
y sentir tu dulce encanto.

Si mi dios todopoderoso,
tu que extendiste tu mano blanda,
para que pudieras tocar mi alma con esa delicadeza,
para que me pudieras iluminar con tu eterna luz celestial,
el camino que me llevara a la vida eterna,
porque lámpara de fuego eres,
y que con tu resplandor se pueda ver hasta lo profundo de los abismos,
y puedas hacer ver a los ciegos
que caminan por el camino equivocado.
Ahora que tu eres parte de mí y yo de ti,
hablare sin miedo de que tu moras en mi vida,
que eres manso como la rosa de Sarón,
y amoroso como mi padre celestial,
que me has dado la vida
para que este siempre cerca de ti y tu de mi.
Autor: Mauricio “Maury” Olivares
Agosto 26, 2010 a las 18:29 pm
Envídiame
Hazlo porque yo estoy enamorada de una persona que me ama, y no solo, también lo demuestra.
Sabes? El murió por mi!!!! Y no estoy feliz por eso, pero ya lo hiso y le soy agradecida toda mi vida, la vida que me regalo.

Aunque en realidad no tienen nada que envidiarme, porque también lo hiso por ustedes.
Jesucristo nuestro Dios todo poderoso murió por todos nosotros y el está por venir, nos rescatara y viviremos con él por toda la eternidad, en el cielo.
Pero solo si le amamos de verdad.
Enviado por : Sonrisas con pasión
Agosto 6, 2010 a las 10:25 am
Un día en el cielo
Un día caminando por el cielo, me encontré a un ángel, de grandes alas color purpura, llorando estaba, porque su cuerpo había dejado de existir. Sin terminar la encomienda de la vida, entonces me acerque a él, y le pregunte: ángel ¿Porque lloras con tanto sentimiento?, que nomas al verte me siento triste? El ángel me contesta: “Lloro porque deje a mi familia sufriendo mi pedida sin consuelo, la tristeza inunda a mi familia en un mar de llanto. Y quisiera regresar rápidamente, y detener este sufrimiento agonizante y doloroso. Ya platique con el creador de la vida.

El me respondió: que mi tiempo en la tierra había terminado, y le pregunte:”señor porque tan pronto, tú que todo lo puedes, regrésame a la vida terrenal, a terminar mi ciclo de vida ¡hoy todavía no es tiempo de regresar aquí! Anteriormente cuando he regresado es porque he terminado mi encomienda, con menos dolor y más esperanzas para mis seres queridos, ¡porque yo! ¡Habiendo tantos ángeles en el cielo ¿porque yo? señor. El señor me respondió: “yo te he elegido a ti, porque eres un Argel con diversas cualidades, tan especiales que posees y que nadie supo admirar en la tierra, tu sabes que te he dado vida en otras vidas, y has sido inmensamente feliz, pero hoy es el momento hijo mío, para que me ayudes a cambiar el mundo, de tantas injusticias, hacia mis hijos. Me comprometo enviarles fortaleza, consuelo y sabiduría, a tus seres amados, porque también los amo, como te amo ti, y sufro junto a ellos, aun sin que puedan verme, estoy tan cerca y sienten mi presencia. Te daré otra encomienda donde también serás feliz, progresaras, con el amor, la armonía y la paz y dichosamente feliz.
Aquel ángel, al escuchar las palabras de aliento y sabiduría del creador, sonrió con alivio, y me miro y me pregunto: “acaso tú ya no extrañas la vida en la tierra” y le respondí: hace mucho tiempo que llegue aquí, y soy muy feliz recibiendo la llegada de mis seres queridos. Con el tiempo tú también lo harás y serás feliz para siempre.
Enviado por: Tovemajo
Julio 15, 2010 a las 23:04 pm
Cuando pensamos en Jesús crucificado,
nuestros ojos no se detienen de humedecerse,
porque nuestras almas se enternecen,
por contemplar su rostro bendito,
que no sabemos todo lo que sufrió,
por limpiar nuestros viles pecados,
dejándole todas las cargas en sus hombros,
y sin quejarse arrastro aquella cruz pesada,
y sin decir una palabra le pusieron a aquella corona de espinas,
y la sangre que brotaba de sus heridas,
su amor triunfante le mostro al pecado,
que estaba presenciando su dolor,
pero la fe y la esperanza nunca muere.

Cuando pensamos en la bondad el amor y nuestro redentor crucificado,
a veces no comprendemos que lavaría nuestros pecados,
siendo dios el Señor de los cielos,
y que acepto el sufrimiento con valentía,
unos clavos pulsantes no sabían
que traspasarían las manos benditas de el cordero inmaculado,
mas, muchos gritaban que lo crucificaran,
pero nadie gritaba yo soy el culpable,
crucifíquenme a mí, porque yo soy responsable,
pero Jesús, en su infinito amor que tenia escondido en su corazón,
perdono a todo aquel que se pusiera de rodillas
delante de sus pies benditos.
Enviado por: Mauricio “Maury” Olivares
« Poemas Anteriores
Poemas Recientes »