Poemas de Mayo 28th, 2011
Mayo 28, 2011 a las 16:18 pm
Desde el día que te conocí
quede estupefacto, como paralizado,
neutralizado, petrificado.
Tu amistad empezó a brotar
Como una burbuja del mar,
empezó en un juego
la amistad sincera entre los dos
y ahora nos estamos amando
con toda la bendición de Dios.

Tomados de la mano
con cariño nos prometimos
jurándonos amor eterno
que con una amistad empezó.
Me dices que ahora es lindo
esta amistad que surgió
y saber que ahora me rindo
a la mujer que su amor me dio.
Enviado por: José T.
Mayo 28, 2011 a las 15:41 pm
Dormía Silencioso
En el margen, alegre, del viejo vidrio
Vibrando lento y perezoso
El aire de silbidos prolongados
Y el cielo gris, inundado de tibias nubes
Descendía distendido enteramente
¡Cómo bañando extático la sosegada tierra…!
Despertó
Inevitablemente quieto
En la humedad, desnuda, del suave suelo
¡Verdoso el dorso y vigoroso!
El sol de reflejos nacarinos
Y la sombra fresca, entre unas hojas secas
Entreabría frondoso el horizonte
¡Cómo tejiendo plácido la oveja inmóvil…!

Retornó
Selvático abrileño
En el mármol, solitario, del torneado amanecer
Y cristalizado el césped, destilando luz
Renacía sagrada cada vida
¡Cómo anidando estrofas la espiga mártir…!
Dormía cada semilla———— En su trigal
Despertó cada canto———— En su momento
Retornó cada cosecha———- En su parcela…
La Vida vegetal espiga
La Sublime puerta abierta
La Verdad palpitante siempre…
¡Siempre palpita!
Autor: Joel Fortunato Reyes Perez
Mayo 28, 2011 a las 15:23 pm
Recordando me encuentro,
pues miro tu reflejo en la luna
y me pongo a pensar en el momento que nos conocimos,
en el momento que me enamore de ti,
en las noches que sin poder dormir
que me encontraba pensando en tu sonrisa,
en tus ojos, en tus labios y en el momento que te volvería a ver.

Pues tú piensas en mí como un amigo
y yo pienso en ti como la luz de mis ojos,
la dueña de mis sueños, de mis pensamientos,
de mi corazón, en el amor de mi vida.
Pues soy cautivo de tu corazón
aunque lo que siento por ti no sea correspondido.
Enviado por: Luis C.