Septiembre 13, 2011 a las 22:40 pm
Cuando te conocí me enamoré perdidamente…
y tuve miedo de caer ante tus pies…
sin darme cuenta te adueñaste de mis sueños…
Después de mi vida y al final me enamoré…
Más de una vez me juraste que me amabas…
que morirías si me llegabas a perder…
y yo como una tonta confié en tus palabras
que fueron las mentiras más dulces que escuche…
Y yo perdí… porque te di mi alma entera y la burlaste…
por que sentí llegar al cielo entre tus brazos…
me jugué el todo por el todo y me fallaste…
te di la espalda y me clavaste un puñal…

Y yo perdí… perdí mi vida… perdí la fe…
la esperanza, me has destrozado el corazón
de tal manera que para mí ya no existe el amor…
me perdí entre las sombras que dejaste de tus engaños…
Me fui mojando con las sobras los labios
y saboree la hiel amarga de tu traición…
También perdí las ansias locas de sentir mi piel mojada
de la saliva que con tus besos me dejaste la huella
por la que hoy sufriendo estoy…
Pero no te importa, ve por ahí destrozando corazones…
enamorando a otra tonta que se ilusione
y al final le des lo mismo que me diste a mi…
y ya verás que te dirá…
Y YO PERDI….
Enviado por: Estela S.
Septiembre 13, 2011 a las 22:07 pm
La pasión que en mi arde,
la ternura y dulzura que me inspiras,
la delicadeza de tu cuerpo
el encanto de tu hablar
ponen en mí la más suave inspiración
para dedicarte palabras llenas de amor.
Mi amor te promete felicidad,
mi corazón te entrega ternura
mi alma mucha dulzura.
Quiero colmarte de besos,
que mi ser sea para tu ser el amor inacabable
del que jamás te quieras ausentar.
Ser tuyo es mi anhelo,
deseo viajar en tu geografía
y perderme en el paraíso de tu cuerpo
sin tener esperanza de un retorno.
Sería feliz si mi vida en la geografía
de tu cuerpo pudiera estar,
por eso quiero recorrer cada frontera
que divide tu cuerpo.
Deseo recorrer ese mundo que te cubre
y detenerme en cada estado de tu ser.

Empezare por la espesa selva de tus cabellos,
llegando al mar de tus ojos de lágrimas,
ir sin detenerme al jardín de tus labios,
beber me el néctar de flores de tu boca,
quedarme a contemplar el recóndito de tu sonrojo
escuchando de tu hablar
las voces celestiales del cielo.
Me deslizare por tu piel
bajando por la pendiente de tu espalda,
Sin olvidarme de recorrer
los nevados de manjar de tus pechos,
me deslizare tímidamente
llegando a la costa de tu ombligo
donde el calor de tu cuerpo se hace evidente
y mi rostro se sonroja sin motivo.
Seguiré la ruta del camino
me perderé en el edén prohibido
queriendo detenerme ahí
aunque me condene, pero mi meta es
recorrer tu geografía, tengo que decir adiós a ese edén
y continuar mi ruta de placer
llegando al desierto delicioso
de dos continentes separados…
Me deslizare por cada continente
hasta perderme en la elegancia de tu andar..
entonces cuando logre mi recorrido en tu
geografía, sabrás de mi felicidad
y lo gritare a los cuatro vientos que te amo
y todo en mi será felicidad.
Autor: José Fernando Zapata
Septiembre 13, 2011 a las 21:54 pm
Ellos, ellos dos, uno sólo.
En estos desnudos turbantes
y vestidos biombos vibrantes… ¡Vibran!
Sentados, los rostros, irrumpen impacientes
¡ Una vez fijos ! –¡Otra vez torrentes!
Con la razón — ¡Más allá del vientre!
Ocupados meteoros– ¡Escuchan delante!
Ellos - Ellos dos - Uno sólo.
Uno solo ellos dos…
¡Aplausos nacidos de obsesiones inmersos!
Rebosantes encuentros
Desbordando… ¡ Pródiga dádiva afín !
Los dos uno sólo…
Piensa él:
Dulce amada, en cada abeja, la voz alada.
Siente ella:
En el tallo una luz callada
Ambos:
En el mundo sabor fragancia…
Ellos, ellos, ellos… ¡Los dos uno sólo!

¡Hechos de fuego, imaginando, los momentos!
Por dentro… Dentro… Un lienzo encienden
Enamorados, uno, sólo… En la miel de un beso.
Con los espejos ardientes… ¡Licores de ternura!
Ellos, ellos dos, uno sólo.
En los precisos momentos, con los ánimos plenos.
¡Palpando los cantos qué dictan los ojos !
… Cortejos cubiertos y ensueños rosados …
Escritos claveles del bosque… Inundados en Venus…
En los inundados latidos de flores profundas …
Ellos, ellos… ¡En uno sólo transformados !
Las pieles de brisas guirnaldas
Caminos de alegres cascadas abiertas…
Todo, en un sólo dar y recibir, todo.
Una y otra vez, nacidos, una y otra vez.
Envueltos, en mieles y labios, envueltos.
Ellos, ellos dos… Uno sólo… ¡ Un sólo licor !
Penetrante menta de ternura
¡ Humedad qué almendra !
Una y otra vez, en mieles y labios, una y otra vez
Envueltos, en un sólo dar y recibir, envueltos
¡ Esplendores del néctar en jugo !… Los dos.
Ellos dos uno sólo… ¡ Todo, nacido, todo !
Desnudos vibrantes
¡Los rostros!
Más allá, rebosantes encuentros, más allá.
¡ Pórticos, cánticos, dúctiles !
¡ Dúctiles, cánticos, pórticos !
Inmóviles lúcidos ¡ Vibran !
¡Inmóviles, lúcidos, vibran !
Ellos dos uno sólo,
Ellos dos, ellos dos…
Autor: Joel Fortunato Reyes Perez