Poemas de Noviembre 26th, 2010
Noviembre 26, 2010 a las 13:22 pm
Sentada, observándote, recordé tantos momentos vividos contigo,
los salude comúnmente con mi sonrisa política….
Sin más que pensar te sentaste a mi lado, mi corazón se paró de un brinco y susurraste a mí oído “me voy de viaje y deseo que vengas conmigo”, no podía creer lo que estaba escuchando… “no hagas caso ni veas ni oigas a las otras mujeres que ves a mi lado, solo existes tu, para mi eres la persona especial quiero estar contigo….”

Te mire a los ojos y pude perderme en ellos una vez más…
mi corazón latía incontrolablemente, solo deseaba tus labios, tocarte con la punta de mis dedos, peinar tu cabello… como antes… como siempre… y súbitamente apareció ante ti ese ser humillado, herido, pisoteado, avergonzado que dejaste cuando te fuiste con ella.
Yo solo quería amarte, entregarme a ti, acariciarte la espalda con la punta de mis dedos… pero ya es tarde amor… ya hay alguien que me ama, que se entrega, que acaricia mi espalda, que aviva el fuego de mi hoguera.
Enviado por: E. Rojas
Noviembre 26, 2010 a las 13:09 pm
Reina mía, señora mía, al fin he escuchado la fuente que llena mis sueños, y cuando ya las fuerzas de este caballero andante parecían desfallecer en el campo de batalla recibo vuestra frescura, inyectándome la lujuria del amor eterno.

Es más, he viajado siglos en busca de la paz y la ternura y solo he encontrado guerras, mi corazón gitano estaba predestinado a serviros y a amaros con la fidelidad que ni la muerte sería capaz de quebrar este juramento.
Señora mía, dueña de mi, mis pasos van por las tierras de Andalucía y el saber la cercanía de mi ama me hace sentir tu olor entre los olivos.
Poesía tan hermosa aflora de tus labios para alimento de este caminante de las estrellas.
Noviembre 26, 2010 a las 13:05 pm
Déjame soñar contigo,
déjame creer que detrás de tan bella estructura femenina
está la mujer que siempre quise,
regálame el momento de poder estar cerca, porque sólo así
sabré si me quieres,
regálate el momento de mirarme a los ojos,
entonces sabrás que te amo.
No te apures si me quieres,
porque por quererte espero impaciente,
no me rechaces si estás sola,
sólo déjame intentarlo,
porque rechazaría a cualquiera por ti.

Piensa un segundo en mí, porque eres el reloj de mi alma,
y cada segundo,
minutos y horas que pasan pienso en ti.
Empieza el día dándole gracias a Dios por ti,
yo le agradeceré el haberte conocido.
Termina la noche en la cama,
pero antes reza,
que yo no dormiré,
sin antes pedirle a Dios por ti.