Poemas de Septiembre 20th, 2010
Septiembre 20, 2010 a las 11:56 am
Envuelta en la niebla
de una horrenda pesadilla
me sorprendió la noticia de
tu traición.
Desperté llorando bañada en
lágrimas, no fue más que una
amarga realidad, y me partió
mi corazón.
Envuelta en mar de lágrimas
caí en el remolino de la desolación
gimiendo de dolor.

¿Por que cuando una mujer se entrega
en alma, con delirio y con pasión la
llaman loca, por que el hombre cobarde
paga con una traición la entrega?
¡Que no nos culpen, que nos hieran!
cuando andando por la vida hagamos
frente a su traición!
Somos hojas que el viento lleva en su vaivén,
Somos seres vulnerables al engaño y al dolor
Somos rosas delicadas entregando el corazón
Somos ángeles enviados, mensajeros del amor.
Enviado por: Gabino.
Septiembre 20, 2010 a las 11:53 am
Sin ti no lucen las estrellas
y el viento para de soplar.
Las hojas ya no se mueven
y tampoco el agua del mar.
El rayo dejó de tronar
y el pájaro de piar.

Los coches no corren
y las motos no hacen ruido
todos parecen saber que te has ido…
Mis ojos ya no brillan
y se me olvida como sonreír.
Ni siquiera sé si vivo aquí…
porque nada tiene sentido sin ti.
Septiembre 20, 2010 a las 11:19 am
Duermes y cuido tus sueños
no quiero que los ruidos
circundantes borren
mi imagen de tu pensamiento.
Duermes, contemplo tu rostro
me abrazo a tu cuerpo
buscando entrelazarse,
recuesto mi cabeza en tu pecho
y escucho el palpitar incesante
de tu corazón.

Duermes, no logro conciliar el sueño
hablo en mis adentros… digo tu nombre
y acercándome te beso.
No quiero apartarme de ti…
el fresco de la noche
ha enfriado nuestros cuerpos
y ante cualquier movimiento
más me sujetas a tu pecho.
Finalmente mis ojos dormitan
y en mis pupilas habitas,
te llevas mis sueños
que te piensan noche y día.
Septiembre 20, 2010 a las 10:37 am
Le fue truncada su infancia…
cortaron sus sueños
mutilaron sus alas,
se borró su sonrisa
se perdió su mirada
en aquel radiante día
de aquella hora nefasta.
Su pecado, ser niña
y no conocer las maldades
de la vida.
Vivió siempre callada,
ausente, apartada y reprimida,
tenía miedo de todo y… de nada.

Por las noches mucho lloraba
y en sus adentros sólo ella se escuchaba.
Nadie supo nada…
Sentía sucio su cuerpo!
y al viento gritar quería
lo mucho que ella sufría y
su corazón de vergüenza se escondía.
Nadie volvió sus ojos
para ver a aquella niña
que sólo en mente tenía
aquellas caricias lascivas
que le quemaban el alma
y le apagaban la vida
que le arrancaron sus sueños
de seguir siendo niña!